El denominado “Proyecto Ituzaingó”, liderado por la firma argentina ARPULP S.A., prevé la construcción de una planta de última generación con capacidad para producir hasta un millón de toneladas anuales de fibra larga. La iniciativa generará 13.000 empleos y se posicionará como un referente global en sostenibilidad y exportación de valor agregado.
Radiografía de la inversión y capacidad productiva
El proyecto representa un hito para la foresto-industria argentina, con una inversión total estimada en USD 2.000 millones. La planta se especializará en la producción de celulosa fluff, un insumo crítico de fibra larga derivado del pino. Se utiliza principalmente en la industria sanitaria para la fabricación de productos de higiene absorbente (pañales, toallas femeninas y soluciones médicas).
- Capacidad de producción: La planta está diseñada para alcanzar hasta 1.000.000 de toneladas anuales.
- Consumo de materia prima: Se estima un procesamiento de 5 millones de m³ de madera de pino por año, aprovechando que Corrientes concentra las principales plantaciones certificadas del país.
- Facturación proyectada: Se estima una entrada de divisas cercana a los USD 900 millones anuales por exportaciones.
Cronograma de ejecución: 2026-2030
El desarrollo de la planta modelo seguirá un esquema técnico de cinco años:
- 2026: Foco en estudios de impacto ambiental profundo y búsqueda de financiamiento estratégico a través del fondo Pegasus.
- 2027: Desarrollo de ingeniería básica y de detalle.
- 2028-2030: Fase de construcción física de las instalaciones industriales.
- Finales de 2030: Inicio de operaciones a pleno rendimiento.
Sostenibilidad y estándares “BAT”
Uno de los puntos más destacados del informe técnico es el cumplimiento de los estándares europeos BAT (Best Available Techniques), asegurando una operación de bajo impacto ambiental:
- Matriz Energética: La planta será autosuficiente y generará un excedente de 88 MW para la red pública mediante el uso de biomasa y licor negro.
- Huella de Carbono: El proyecto se define como carbono neutral, sin utilización de combustibles fósiles en ninguna etapa productiva.
- Gestión del Agua: El consumo será inferior al 0,001% del caudal del río Paraná, con tratamiento total de efluentes antes de su devolución al curso de agua.
Impacto sectorial
Desde el Consejo Foresto Industrial Argentino (CONFIAR) calificaron la inversión como una “señal de confianza” que valida el potencial de Argentina para jugar en las “grandes ligas” del sector. La entidad subraya que la planta no solo permitirá sustituir importaciones de pasta fluff, sino que traccionará a los más de 13.000 productores y 6.000 empresas que integran la cadena forestal nacional.
Por su parte, el Gobierno de Corrientes destacó la ubicación estratégica en el Parque Industrial de Ituzaingó, que ofrece salida directa a la hidrovía Paraná-Paraguay para optimizar la logística de exportación. “Esta es una oportunidad de crecimiento y desarrollo para la provincia, que servirá para crear empleo genuino e impactará en la prosperidad de miles de familias correntinas”, afirmó el gobernador Juan Pablo Valdés.
Un punto de inflexión frente al atraso estructural
La magnitud del Proyecto Ituzaingó no solo se mide en dólares, sino en su capacidad para romper la inercia de una industria que atraviesa un momento bisagra.
Según los diagnósticos compartidos por referentes como el Ing. Aldo Grasso en sus podcasts de la serie “Árboles y bosques”, el sector de aserrío en Argentina ha lidiado históricamente con un atraso tecnológico y una obsolescencia que erosionan la competitividad frente a vecinos regionales. En este contexto, una planta diseñada bajo estándares europeos BAT representa el salto cualitativo que la industria necesita para dejar de ser una promesa de potencial y transformarse en una realidad de escala global.
Asimismo, la visión crítica que el Ing. Ronald Vera ha planteado en la misma serie de podcasts sobre la gestión industrial, subraya la urgencia de optimizar procesos para alcanzar niveles de eficiencia internacional. La llegada de una inversión de USD 2.000 millones con foco en la celulosa fluff —un segmento de alto valor agregado— se alinea con la necesidad de diversificar la matriz productiva. Se pasa, de este modo, de la exportación de commodities básicos a productos sanitarios y técnicos de alta demanda.
Tras un 2025 marcado por el estancamiento y desafíos persistentes en logística y presión impositiva, la foresto-industria argentina encuentra en este proyecto un catalizador para la modernización. Para el sector, Ituzaingó no es solo una nueva fábrica. Es la validación de que Argentina puede ofrecer las condiciones de sostenibilidad y seguridad técnica necesarias para atraer capitales de gran escala. Marca, así, el inicio de un ciclo de reactivación que la cadena de valor de la madera reclamaba para este 2026.
Ficha Técnica del Proyecto Ituzaingó
Empresa: ARPULP S.A.
Inversión: USD 2.000 millones
Empleos: 13.000 (directos, indirectos e inducidos)
Producto: Celulosa Fluff de fibra larga
Tecnología: Estándares BAT (Europa)
Ingeniería conceptual. Affry
Ubicación: Parque Industrial Ituzaingó, Corrientes
Imagen: gentileza ARPULP SA












