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miércoles 15 de abril de 2026
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Estudio norteamericano confirma que el mass timber mejora retornos, reduce plazos y aumenta valor de mercado

Un nuevo informe del Canadian Wood Council y WoodWorks analizó casos reales de Estados Unidos y Canadá donde la construcción en mass timber demostró beneficios económicos directos frente a los sistemas tradicionales.

Haciéndose eco del informe, la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA) destaca el potencial de aplicar estos modelos en el país para dinamizar la inversión, acelerar la vivienda y fortalecer la industria nacional.

 

Estudio clave

El documento de CWC/Woodworks reúne estudios de caso de proyectos reales en mass timber: residenciales, edificios de oficinas y desarrollos estudiantiles. En esos proyectos se evaluaron costos, plazos, retornos y comportamiento comercial.

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La conclusión es contundente: la madera maciza de ingeniería no solo es una opción sustentable, sino un negocio competitivo y atractivo para desarrolladores.

En su análisis del documento, FAIMA considera que esta evidencia global abre una oportunidad concreta para Argentina, donde la industrialización de la construcción y el potencial foresto-industrial aún están subaprovechados.

 

Lo que demuestran los casos internacionales

Sin dudas, un diferencial de este tipo de proyectos es su velocidad de construcción, con el consiguiente ahorro financiero. Los proyectos analizados reportan obras terminadas 20% a 30% más rápido gracias a: prefabricación e industrialización; menor necesidad de obra húmeda; procesos repetitivos y controlados. El resultado se convierte en menos gastos indirectos, menores costos financieros y entrada al mercado más temprana.

 

Un diferencial de este tipo de proyectos es su velocidad de construcción, con el consiguiente ahorro financiero.

 

Otro indicador de gran valor es la mayor rapidez en las ventas y alquileres. Los desarrolladores observaron mayor interés del público; diferenciación inmediata frente a edificios tradicionales; percepción positiva asociada a diseño, innovación y sustentabilidad.

En el mercado norteamericano esto se tradujo en velocidades de alquiler más rápidas; desarrollos que alcanzaron plena ocupación antes de lo previsto; valor agregado y primas moderadas.

Varios casos identificaron un valor percibido superior, especialmente en oficinas premium, edificios de categoría, proyectos mixtos con fuerte identidad arquitectónica.

Esto permitió a los desarrolladores cobrar primas de precio moderadas o lograr un mejor rendimiento global del proyecto.

En cuanto a la experiencia del usuario final, los estudios registran mayor satisfacción de los ocupantes; mejor rendimiento acústico y confort; sensación de bienestar asociada a materiales naturales; imagen positiva hacia el desarrollador y la marca.

El impacto ambiental tangible es otro diferencial. El mass timber reduce emisiones incorporadas y almacena carbono, posicionándose como la opción más alineada con políticas climáticas globales. Esto abrió nuevas oportunidades de financiamiento verde y certificaciones de edificios.

 

El significado para Argentina

“Es una oportunidad para dinamizar la vivienda. La velocidad constructiva y la industrialización logran más viviendas en menos tiempo, previsibilidad de costos y capacidad de escala en provincias con oferta forestal”, explica desde FAIMA Fernando Couto, director Ejecutivo de la entidad.

Especialmente en lo que a ahorro energético se refiere, y durante la etapa de uso de la vivienda, la construcción en madera también muestra ventajas económicas concretas. FAIMA resalta el alto desempeño térmico y la reducción sostenida del consumo de energía para calefacción y refrigeración en este tipo de proyectos. “Las viviendas construidas con sistemas de madera pueden generar ahorros energéticos significativos a lo largo del tiempo. En algunos casos, este menor gasto operativo permite que los hogares destinen esos recursos al pago del crédito hipotecario, acortando su plazo hasta en un 25%, y consolidando a la madera como una solución no solo ambientalmente responsable, sino también financieramente inteligente”, comenta Fernando Couto.

También pone de relieve el “impulso directo a las pymes madereras, porque el mass timber demanda tableros de ingeniería, componentes industrializados, módulos, partes y piezas, y carpinterías, muebles, aberturas. FAIMA representa a un sector federal con 28 cámaras listas para abastecer gran parte de esa cadena”.

Otro aspecto de suma importancia es el potencial de inversión y empleo. El desarrollo de la construcción en madera entra en línea con las tendencias internacionales y abre camino a nuevas inversiones industriales. Al mismo tiempo, multiplica empleo calificado en carpintería, ingeniería y diseño.

 

Otro aspecto de suma importancia para este tipo de proyectos es el potencial de inversión y empleo. 

 

A su vez, FAIMA destaca que este tipo de evidencia internacional confirma que el país podría acelerar obra pública y privada con sistemas industrializados; actualizar normativas, permitiendo que la madera compita en igualdad de condiciones con otros materiales; promover incentivos y financiamiento para proyectos con baja huella ambiental; y desarrollar cadenas de valor federales que multipliquen empleo y producción.

“Los resultados de este estudio global muestran que la madera no solo es sustentable: es rentable, competitiva y deseada por el mercado. Argentina tiene todo para liderar la próxima etapa de crecimiento de la construcción en madera: recursos, industria y talento. El sector está listo. Solo falta que nos animemos”, señaló Couto.

 

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